“Cada vez que alcanzamos la cima de una cresta decimos ‘quizás ésta es la última’, pero nunca es la última”
Ernest Shackleton
Ernest Shackleton
19 de febrero de 2011
Marketing Interno de los Recursos Humanos
El marketing, en el marco empresarial, no sólo se aplica al ámbito sectorial, sino que también se aplica como área funcional dentro de la propia empresa. Un claro ejemplo de ésto es el "marketing interno de los Recursos Humanos", mediante el cual este departamento que ha de interrelacionarse con el resto de la empresa, ha de saber "vender" una imagen en la que aporte a la vez confianza y autoridad. Es una actividad de marketing en la que claramente se aplican las 4 P's tradicionales; ha de realizar “estudios de mercado” (como conocer el clima laboral, el índice de rotación, etc.), y su mercado son los trabajadores de la empresa, ha de “poner precios” al producto del trabajo, es decir salarios (y cuenta tanto el económico como el emocional), ha de realizar comunicación interna, ha de definir los “productos” o puestos de trabajo, ha de tener prevista una “logística” para llevar a cabo los planes de carrera de los empleados (mediante formación y promociones).
En el caso del marketing interno de los RRHH nos encontramos con una dificultad añadida que es la no necesidad de realizar prospección, aunque sí segmentación según el tipo de destinatarios de cada comunicado. Pero nos tenemos que dar cuenta de que el target es el total de su universo, es decir, cada uno de los empleados de la empresa. El objetivo es mucho más difícil que un objetivo de marketing de mercado de producto, en el que hay que alcanzar una cuota de mercado,sea referido a nichos.
La orientación al cliente (externo e interno), es necesaria para que el departamento de RRHH de una empresa pueda empatizar con su target, ya que este es el eje sobre el que gira cualquier organización en la actualidad. Si la empresa advierte claramente que el “consumidor” (de su producto y de cualquier producto o servicio), es, en términos generales, usuario, en mayor o menor medida, de las nuevas tecnologías de la comunicación, no se le tiene que escapar que cada una de las personas que trabaja en la empresa es también “consumidor” y por lo tanto usuario también de las TIC's. Esto implica que el nivel de información de los individuos ha aumentado a una rápida velocidad, y por lo tanto su comportamiento ante la “compra” y la “percepción de imagen” de la oferta.
Como herramientas de marketing, RRHH ha de utilizar tanto “estrategias de marketing” como elementos tan usuales en un acercamiento al mercado como son las TIC's y acciones de marketing directo, comunicación, etc. Entonces todo esto requiere tener un “plan de comunicación” integrado en el plan de RRHH de la empresa, que contará con unos objetivos, unos plazos, unos medios y un presupuesto.
Situaciones de mercado complicadas, como una crisis económica, o situaciones específicas de la empresa hacen que este tipo de acciones del departamento de RRHH sean fundamentales, ya que el objetivo es mantener una productividad alta mediante una motivación de las personas y para ello hay que saber comunicar las opciones que se pueden aplicar en cada caso.
La imagen de la empresa no sólo se comunica desde el departamento de marketing hacia el exterior, también la comunica el departamento comercial, atención al cliente, compras cuando trata con proveedores, y así seguiríamos hasta cada uno de los trabajadores de una empresa. Esta imagen incluso se sale de ámbito de la organización si la sacamos a las redes sociales, donde, en algunos casos, la parte privada y profesional recorren parte del camino juntos, como demuestra, por ejemplo, el aumento de la “selección de personal 2.0” o de “business 2.0”
El flujograma de una empresa nos muestra todas las relaciones interdepartamentales, el caso del marketing de los RRHH es aplicable a otras muchas áreas funcionales de la empresa.
19 de enero de 2011
Tecnología a la medida de los usuarios
En estos últimos meses, en el metro de Madrid, se puede uno dar cuenta de que cada vez hay más usuarios de libros electrónicos. El metro ya era un lugar interesante en el que se podía observar cómo en estos últimos años se propagaba el hábito de la lectura en libros de formato tradicional, hasta tal punto que “Metro de Madrid” ha establecido puntos de biblioteca en determinados lugares de su red.
¿La tecnología tiene un precio razonable, atrae en sí misma, trae utilidades realmente necesarias o es moda? Digamos que es un poco de todo. Pero este poco de todo es la receta que los marketinianos deben conocer para diseñar y proponer un producto que “tecnológicamente sea posible”. Imaginémonos que uno de los factores falla: el precio alto sólo atraería a los “seguidores reales” de la tecnología, si no se incorporasen nuevas funciones en los aparatos sólo se podrían diferenciar por su diseño, si no se invierte en diseño nos quedamos sólo con “cazadores de necesidades o de innovación”. Pero buscamos vender “diferenciación”. Las personas en la sociedad actual, en la que la globalización hace que se viva casi igual en un barrio de Tokio, de New York o de Madrid, con las mismas marcas y tendencias, hace que cada persona individualmente busque diferenciarse, aunque realmente sólo signifique adherirse a un grupo más apersonal.
Actualmente vivimos rodeados de muchos más avances tecnológicos que hace algunas décadas, pero ¿realmente nos ha facilitad la vida? ¿tenemos más tiempo libre o menos horas de trabajo? Al preguntarnos estas cuestiones podemos decir que sería injusto decir que no, pero que el ratio velocidad de desarrollo e implementación tecnológica en la sociedad no se corresponde con el terreno ganado al tiempo libre.
¿Nos creamos necesidades? En parte sí, pero es un tributo que hay que pagar a la sociedad de consumo actual y al desarrollo que ello implica, la equivocación sería pensar que adquiriendo tecnología se adquiere tiempo para invertir en felicidad personal.
Los marketinianos debemos diseñar productos útiles o no, pero que se consuman. Las personas debemos poner la medida de lo que realmente necesitamos y dar esa medida a la oferta de productos que hay en el mercado. Pongo como ejemplo la tecnología porque su avance puede dar vértigo comparado con la evolución que el planeta ha tenido en su historia. El hombre debe de poner la medida a la tecnología.
¿La tecnología tiene un precio razonable, atrae en sí misma, trae utilidades realmente necesarias o es moda? Digamos que es un poco de todo. Pero este poco de todo es la receta que los marketinianos deben conocer para diseñar y proponer un producto que “tecnológicamente sea posible”. Imaginémonos que uno de los factores falla: el precio alto sólo atraería a los “seguidores reales” de la tecnología, si no se incorporasen nuevas funciones en los aparatos sólo se podrían diferenciar por su diseño, si no se invierte en diseño nos quedamos sólo con “cazadores de necesidades o de innovación”. Pero buscamos vender “diferenciación”. Las personas en la sociedad actual, en la que la globalización hace que se viva casi igual en un barrio de Tokio, de New York o de Madrid, con las mismas marcas y tendencias, hace que cada persona individualmente busque diferenciarse, aunque realmente sólo signifique adherirse a un grupo más apersonal.
Actualmente vivimos rodeados de muchos más avances tecnológicos que hace algunas décadas, pero ¿realmente nos ha facilitad la vida? ¿tenemos más tiempo libre o menos horas de trabajo? Al preguntarnos estas cuestiones podemos decir que sería injusto decir que no, pero que el ratio velocidad de desarrollo e implementación tecnológica en la sociedad no se corresponde con el terreno ganado al tiempo libre.
¿Nos creamos necesidades? En parte sí, pero es un tributo que hay que pagar a la sociedad de consumo actual y al desarrollo que ello implica, la equivocación sería pensar que adquiriendo tecnología se adquiere tiempo para invertir en felicidad personal.
Los marketinianos debemos diseñar productos útiles o no, pero que se consuman. Las personas debemos poner la medida de lo que realmente necesitamos y dar esa medida a la oferta de productos que hay en el mercado. Pongo como ejemplo la tecnología porque su avance puede dar vértigo comparado con la evolución que el planeta ha tenido en su historia. El hombre debe de poner la medida a la tecnología.
27 de diciembre de 2010
Marketing Digital Exterior
Si la publicidad ha encontrado nuevos canales de la mano de Internet, hasta el punto de que las marcas han de buscar sustitutos a los canales tradicionales para poder captar a las futuras generaciones (como Twitter o YouTube en sustitución de la TV, etc.), algunos canales buscan la mejor adaptación al nuevo tipo de cliente.
El consumidor está cambiando, esto es un hecho. Ahora hay gran cantidad de información, posibilidad de comparar y, sobre todo, posibilidad de compartir con otros usuarios experiencias sobre los productos y/o servicios. El macroanal informativo estrella es Internet, y lo es también como canal que con mayor crecimiento en sus ventas.
La utilización de Internet implica que el perfil del cliente va cambiando. Está cada vez más acostumbrado al entorno de las nuevas tecnologías. Cada vez es más sensible al marketing digital.
Ante esta situación, ¿qué han hecho los locales comerciales? Un local comercial juega con tres ventajas claras: 1º) su ubicación, 2º) su capacidad de personalizar la atención al cliente y añadir valor al cliente y 3º) generalmente un local comercial puede realizar pocas modificaciones sobre su producto, pero puede mejorar su forma de presentarlo. El merchandising es una gran herramienta para inducir a la venta de ciertos productos, pero el paso anterior es que los clientes entren en el local.
Para hacer más atractivos lo locales comerciales, hay varias vías: desde el propio diseño del local hasta acciones de marketing exterior o los escaparates.
Los escaparates han evolucionado mucho, hasta el punto que en algunos casos se elimina el escaparate tradicional y el escaparate es el propio local sin puertas.
El último paso en la evolución del escaparatismo es que entre de alguna forma en el entorno de los nuevos canales de comunicación y que se adapte mejor a las preferencias de los nuevos consumidores. Por eso nace el “marketing digital exterior”.
Estas últimas navidades podemos fijarnos en cómo los escaparates de los centros comerciales han incorporado estéticas de la red y del mundo virtual: pantallas LCD, anuncios en movimiento, fotos y colores llamativos, etc. En definitiva, tecnología de comunicación para acercarse a un consumidor que, cada vez más, prefiere realizar sus compras por Internet, aunque la tradición de comprar en locales en estas fechas aún perdura pese a todo.
El consumidor está cambiando, esto es un hecho. Ahora hay gran cantidad de información, posibilidad de comparar y, sobre todo, posibilidad de compartir con otros usuarios experiencias sobre los productos y/o servicios. El macroanal informativo estrella es Internet, y lo es también como canal que con mayor crecimiento en sus ventas.
La utilización de Internet implica que el perfil del cliente va cambiando. Está cada vez más acostumbrado al entorno de las nuevas tecnologías. Cada vez es más sensible al marketing digital.
Ante esta situación, ¿qué han hecho los locales comerciales? Un local comercial juega con tres ventajas claras: 1º) su ubicación, 2º) su capacidad de personalizar la atención al cliente y añadir valor al cliente y 3º) generalmente un local comercial puede realizar pocas modificaciones sobre su producto, pero puede mejorar su forma de presentarlo. El merchandising es una gran herramienta para inducir a la venta de ciertos productos, pero el paso anterior es que los clientes entren en el local.
Para hacer más atractivos lo locales comerciales, hay varias vías: desde el propio diseño del local hasta acciones de marketing exterior o los escaparates.
Los escaparates han evolucionado mucho, hasta el punto que en algunos casos se elimina el escaparate tradicional y el escaparate es el propio local sin puertas.
El último paso en la evolución del escaparatismo es que entre de alguna forma en el entorno de los nuevos canales de comunicación y que se adapte mejor a las preferencias de los nuevos consumidores. Por eso nace el “marketing digital exterior”.
Estas últimas navidades podemos fijarnos en cómo los escaparates de los centros comerciales han incorporado estéticas de la red y del mundo virtual: pantallas LCD, anuncios en movimiento, fotos y colores llamativos, etc. En definitiva, tecnología de comunicación para acercarse a un consumidor que, cada vez más, prefiere realizar sus compras por Internet, aunque la tradición de comprar en locales en estas fechas aún perdura pese a todo.
14 de diciembre de 2010
No podemos dejar de estar allí…
Según un reciente estudio realizado por Constant Contact, las pymes consideran que la estrategia “boca-oído” es la principal herramienta para lograr nuevos clientes. El marketing por Internet es otra de las herramientas a las que dan una gran importancia, pero hay que tener en cuenta que este tipo de empresas tiene menos medios para poder tener un sitio web acorde con sus objetivos de marketing. Según este estudio Facebook es la cuarta herramienta de marketing más importante para las pequeñas empresas, detrás de la web y los envíos de e-mail, pero siguiendo la misma pauta, los medios son escasos para mantener una actividad actualizada y constante en las redes sociales.
No se equivocan los empresarios. Las redes sociales no tienen un modelo de negocio definido, pero sí un modelo publicitario claro, que es el “boca-oído”. Esta estrategia publicitaria es diferente a una contratación de un envío de e-mails, un mailing o un anuncio en revistas o prensa, no requiere una inversión económica similar, pero sí una inversión en tiempo para realizar una acción continuada y activa.
¿Han visto las pymes una forma actualizada de implantar el “boca-oreja” o simplemente se apuntan al carro de la moda? “No podemos dejar de estar allí”, es lo que repiten todas las empresas cuando se miran y ven por todas partes los logotipos de Facebook y similares, pero… ¿cuál es el objetivo? ¿tener fans y seguidores? ¿qué logramos con ello? Logramos estar allí y en algunos momentos logramos poner nuestro grano de arena en la montaña de información que se genera en la red a diario… ¿y entonces? Entonces no se trata de estar allí y de sumar fans, se trata de sumar fans de calidad que nos recomienden a otros del mismo target, pero para eso hay que ofrecer información que “deseen tener”, información diferenciada que tenga valor.
Las estrategias de redes sociales no siempre contemplan estos aspectos, porque generar este tipo de información implica “crear” y trabajar sobre esa creación, pero sólo así se aporta un valor añadido.
No dudo de que la estrategia de “boca-oído” pase a ser una estrategia 2.0, pero no es sólo estar allí, es trabajar de otra forma y no con resultados inmediatos. Es necesario hacerlo, pero no dejarnos engañar con un coste aparente cero, pero con más coste humano del que pensamos a veces.
Esta estrategia requiere una estrategia y un lugar en el plan de marketing que han de tener todas las empresas, ya sean pymes o multinacionales.
No se equivocan los empresarios. Las redes sociales no tienen un modelo de negocio definido, pero sí un modelo publicitario claro, que es el “boca-oído”. Esta estrategia publicitaria es diferente a una contratación de un envío de e-mails, un mailing o un anuncio en revistas o prensa, no requiere una inversión económica similar, pero sí una inversión en tiempo para realizar una acción continuada y activa.
¿Han visto las pymes una forma actualizada de implantar el “boca-oreja” o simplemente se apuntan al carro de la moda? “No podemos dejar de estar allí”, es lo que repiten todas las empresas cuando se miran y ven por todas partes los logotipos de Facebook y similares, pero… ¿cuál es el objetivo? ¿tener fans y seguidores? ¿qué logramos con ello? Logramos estar allí y en algunos momentos logramos poner nuestro grano de arena en la montaña de información que se genera en la red a diario… ¿y entonces? Entonces no se trata de estar allí y de sumar fans, se trata de sumar fans de calidad que nos recomienden a otros del mismo target, pero para eso hay que ofrecer información que “deseen tener”, información diferenciada que tenga valor.
Las estrategias de redes sociales no siempre contemplan estos aspectos, porque generar este tipo de información implica “crear” y trabajar sobre esa creación, pero sólo así se aporta un valor añadido.
No dudo de que la estrategia de “boca-oído” pase a ser una estrategia 2.0, pero no es sólo estar allí, es trabajar de otra forma y no con resultados inmediatos. Es necesario hacerlo, pero no dejarnos engañar con un coste aparente cero, pero con más coste humano del que pensamos a veces.
Esta estrategia requiere una estrategia y un lugar en el plan de marketing que han de tener todas las empresas, ya sean pymes o multinacionales.
10 de agosto de 2010
¿Existe la BBDD de tamaño perfecto?
Para aumentar las ventas las empresas recurren a acciones de marketing y comerciales, pero todas ellas tienen en común que demandan una base de datos de calidad.
En el mercado se encuentran BBDD de diferentes características, pero, generalmente, no se puede comprar la BBDD perfecta y definitiva para una empresa, ya que las BBDD es algo vivo y cada entidad requiere una “a medida”. La mejor BBDD de una empresa es la que ella misma se va construyendo con el paso del tiempo mediante la depuración de BBDD compradas y la incorporación de datos venidos de contactos y de trabajos de búsqueda específicos. Una BBDD interna de una empresa es siete veces más efectiva a la hora de generar ventas que cualquiera comprada externa. La BBDD interna requiere estar “viva”, es decir, actualizada, con acciones de fidelización y con nuevas incorporaciones permanentes. Pero las empresas siempre dirán que el volumen de datos de sus BBDD no es suficiente.
La rapidez de crecimiento de la BBDD no es tan importante como la calidad de la misma, pero la tendencia natural es a crecer permanentemente. Las acciones de alimentación de una BBDD suponen una planificación estratégica para que pueda ser permanente y de forma controlada. Los encargados de estas acciones son los propios usuarios de las BBDD, las personas encargadas del marketing y de la comercialización. Es necesario llegar al equilibrio en estas dos áreas y no es fácil. Los contactos que vienen por acciones de los agentes comerciales temen que se saturen por acciones masivas y continuas de marketing, ya que determinados contactos de clientes requieren un tratamiento personalizado y fuera de los canales usuales de publicidad, incluidas las acciones para venta cruzada. Pero este equilibrio es posible porque la parte de marketing ha de estar coordinada con la parte comercial y tanto la frecuencia de los mensajes como su contenido debe de estar planificado acorde con la información compartida en estas dos áreas, para que se puedan hacer segmentaciones más precisas y llegar a la “personalización” de los mensajes para que sean más eficaces.
Además de esta coordinación para alimentar la BBDD con todos los contactos generados en la labor comercial, hay que añadir la adición de BBDD mediante “microcirugía”, esto es la búsqueda de bases específicas, que Internet y el social media facilitan mucho en comparación con los métodos tradicionales, que también son efectivos, como el teléfono, directorios de revistas, libros, promociones para recoger datos, etc.
Sobre todo utilizando los elementos que ofrece Internet unidos a campañas dirigidas de marketing, podemos recoger datos de nuestro target con un coste mínimo. Cuando hablamos de Internet nos referimos a todas las posibilidades de la red: web 2.0, páginas y microsites posicionados, banners, campañas en buscadores, redes sociales, campañas off line con tráfico dirigido hacia on line, etc.
La BBDD de tamaño perfecto existe, es el tamaño de los datos vivos y que crean negocio, no es un tamaño estático, tiene un desarrollo de crecimiento y regeneración. Implica trabajo continuo y planificado, con un responsable y con el poyo y coordinación de toda la organización, sobre todo de la parte que comercializa. Se consigue con una completa orientación al cliente de toda la organización.
9 de agosto de 2010
¿Estrategia de diferenciación o sólo supervivencia?
Una de las estrategias “de libro” que una empresa puede seguir es la de diferenciación. Generalmente se dice que en un mercado con productos y costes similares, la diferenciación viene dada por el servicio que ofrece la empresa.
En tiempos de crisis económica, como los actuales, a priori podemos pensar que los consumidores sólo buscan mejor precio entre sus decisiones de compra y así lo afirma el 75% de los encuestados según un estudio de American Express del mes de julio de 2010, pero a esta estadística hay que añadir que el 65% dan el mismo valor a la calidad del servicio de atención al cliente, muy especialmente atendiendo a la resolución de incidencias y a la disponibilidad de personas experimentadas. Esto nos indica que el ratio precio/ calidad producto/ calidad servicio sigue estando vigente pese a que los consumidores pasen por situaciones de crisis económica.
La posición de las empresas se tiene que fijar en un largo plazo y para ello han de mantener un equilibrio en este ratio, aunque suponga un riesgo de bajada de ventas temporal, pero las consecuencias de una bajada en el componente de calidad de producto o de servicio puede suponer un daño futuro en la imagen de la empresa incluso con consecuencias en la supervivencia de la misma.
Los consumidores valoran los servicios de atención al cliente y “saben” que representa un coste para las empresas que se traslada en el precio final, pero esa seguridad es un atributo que trabaja de dos formas: conscientemente siendo un elemento alcanzable o no, pero siempre deseable, e inconscientemente en la imagen de la empresa y del producto, que será el que determine las ventas en el futuro. Las experiencias de compra positivas son más influyentes que las negativas para fidelización.
Las empresas han de saber cómo mejorar este tipo de servicios, que no siempre depende de añadir departamentos o de realizar grandes inversiones, sino que se pueden mejorar muchos procesos actuales mediante una adecuada formación y entrenamiento de las personas. Aquí volvemos a un elemento básico de cualquier empresa, será más fácil si las personas están orientadas al cliente y con una misión y objetivos compartidos, con lo que trabajar de la mano de RRHH es necesario para que la política de la empresa incluya la necesidad de orientación al cliente en toda la organización.
La atención al cliente puede aprovechar las nuevas tecnologías, utilizando Internet e incluso aprovechando la web 2.0, lo que abarataría costes. La ventaja de Internet es que la información fluye de tal forma que llega a ser muy transparente, pudiéndose aprovechar para mejorar todas las opiniones que se generan.
Como conclusión podemos decir que la mejora en el servicio es un valor añadido que tiene una importancia estratégica en las empresas, y que independientemente del momento en el que se encuentre el mercado, las empresas han de potenciar este elemento tanto para fidelizar, como para ganar cuota de mercado por referencias, como para mejorar procesos y asegurarse permanencia. Al final el coste de mantener un servicio excelente de atención al cliente supone una inversión y un elemento importante para construir posicionamiento.
2 de agosto de 2010
Inevitablemente… las empresas cuentan con las Redes Sociales
Las Redes Sociales y la Web 2.0 no son una moda, es un cambio profundo en el modelo de comportamiento del consumidor. Ahora ya no tienen el mismo valor los impactos publicitarios que realizan las empresas porque el consumidor, que desde hace tiempo ya accedía a una gran cantidad de información, ahora directamente puede conocer la experiencia de otros usuarios que han consumido ese producto o servicio, que han consumido los de la competencia e incluso los dos, pudiendo comprar ventajas y beneficios de uno y otro.
La tecnología aporta la posibilidad de acceder a grandes cantidades de información y abre la oportunidad a las opiniones, pero no cambia las máximas del juego: “el boca-oreja es mucho más efectivo que otras acciones de marketing convencional… pero puede ser boca-oreja positivo o negativo, y éste también se expande rápido”.
Las empresas han de contar con las Redes Sociales y la Web 2.0 como elementos permanentes e importantes dentro del esquema de decisiones del consumidor. Esto influye en el ratio calidad/ precio/ target que conforma el plan de negocio de cualquier empresa, y por lo tanto, en su plan de marketing y tipo de publicidad que realiza. El universo que se tiene que contemplar es el de la total información sobre el producto / servicio y la competencia,, de forma transparente y junto con la experiencia de los consumidores en el producto y en los de la competencia. En ese universo sobre el que ha de caer la publicidad de la empresa, también hay las recomendaciones sobre uno u otro producto y las necesidades de diferentes grupos de usuarios. Los community manager (figura que cada vez más tendrán que ir incorporando las empresas), podrán ordenar y semi-dirigir la avalancha de información, pero el poder que pueden llegar a tener las Redes Sociales es tan importante como para que una empresa dedique buena atención y recursos a tener claro qué productos quiere tener en el mercado, hacia quién los va a dirigir y cómo lo va a hacer. Hay que tener en cuenta que es un elemento masivo porque es “gratis”, y que mide el pulso en tiempo real.
Según este punto de vista, las Redes Sociales van más allá de ser una herramienta más de marketing y comercial para incrementar las ventas. Como ha comentado uno de los consejeros delegados de NCA & Asociados: "Está más que aceptado que es más importante lo que puedan decir de ti que lo que digas tú mismo"
El futuro, que ya es presente para muchas empresas, pasa por adaptarse a los nuevos mecanismos de comunicación, en los que hay que identificar cuáles son “modas pasajeras” y cuáles van a influir en el proceso de compra, esta evolución ha de ser paralela porque determinará el nivel de competitividad en el mercado.
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